La idea inicial viene de la alcaldía de Nazaret que quería crear un museo a la Virgen en su ciudad. La viabilidad del proyecto fue estudiada por la Unesco, pero el asunto de la mezquita paralizó la ciudad de Nazaret.
Desde entonces el proyecto fue confiado a la Hermandad de « Nuestra Señora de Francia » (Notre-Dame de France) que había lanzado la oración de las « vírgenes peregrinas » en 120 países del mundo. La Hermandad había pedido a todos aquellos que venían a Belén a la vigilia de oración de la Navidad del año 2000, que se organizaba en el campo de los pastores, de traer al pie del pesebre, como los Reyes Magos, regalos preciosos y hermosas ofrendas para el museo de la Santísima Virgen.
De esta manera 134 obras fueron recogidas durante esa vigilia en la que participaron casi todas las iglesias de Tierra Santa en ocasión de la apertura del Jubileo.
En seguida, después de la vigilia, las iglesias hicieron saber que ellas aceptaban participar en el proyecto del museo.
La Asociación de Amigos del Museo fue entonces creada por la Hermandad Nuestra Señora de Francia, para ocuparse de la realización del proyecto.
Varios cardenales y obispos de grandes santuarios marianos del mundo entraron al comité de apoyo y algunos de los mayores especialistas marianos del mundo también lo han hecho, con el objetivo de crear juntos el primer centro internacional de propagación mariana, que permitirá mostrar cómo María ha sido llamada Bienaventurada a lo largo de los siglos, en todos los países y en todas las tradiciones cristianas.