Croacia, antemural de la cristiandad

Fue un papa  quien declaró a Croacia “antemural de la cristiandad”. Y  conociendo un poco la historia religiosa de este valiente país cristiano, se entiende por qué.

Los Croatas, Eslavos venidos de Polonia meridional, llegaron a sus territorios actuales a partir del siglo séptimo. Ahí fue donde este pueblo recibió el bautismo y en Split tuvo, desde el año 640, a Juan de Ravena como arzobispo. 

Durante ocho siglos, Croacia permanece vinculada a Hungría, luego una parte de su territorio entra  bajo  dominio otomano entre 1526 y 1669, mientras que el resto del país continúa bajo los Ausburgo, hasta 1918.

El primero de diciembre de 1918, con otras regiones de los Balcanes, Croacia, Serbia y Eslovenia formarán un reino independiente que toma el nombre de “Yugoslavia” (Eslovenos del Sur) en 1931.


En 1946, con la llegada al poder de Tito, Yugoslavia vuelve a ser una República federal socialista y marxista, compuesta de Serbia, Croacia, Eslovenia, Bosnia Herzegovina, Macedonia y Montenegro.

Una nación indefectiblemente fiel a María

Hoy en día, desde el 8 de octubre de 1991, Croacia es una República independiente.

Así, Croacia, país católico, debió permanecer fiel frente al cisma de Focio que se separó de Roma (noveno siglo) y preparó el cisma ortodoxo, frente a la herejía bogomil (especie de maniqueísmo venido de Bulgaria en el siglo XIII), frente al Islam en el siglo XVI, y  al protestantismo llegado de Hungría, a partir del siglo XVI. Después, hacia los años cuarenta del siglo pasado, va a  luchar otra vez contra la ideología marxista-leninista atea.

Ahora bien, a pesar de tantas divergencias profundas en esta encrucijada cultural y religiosa de los Balcanes, el pueblo croata siguió siendo fiel a su fe católica.

Un rasgo le caracteriza desde el principio: su profunda piedad por la Santa Virgen. En Croacia, una de cada ocho iglesias está dedicada a María. Se registran no menos de 235 santuarios marianos:

el más antiguo de ellos es el de Remete (1272), cerca de Zagreb;

  • el de Zvornik;
  • el de Sinj;
  • el de Aljmas;
  • el de Bistrica, el más importante del país…