Los Evangelios, fundamento de la piedad mariana

Los Evangelios, fundamento de la piedad mariana

[La Virgen María aparece citada en los Evangelios, más de lo que uno piensa. Aún cuando la humildad de quien se define así: “Yo soy la esclava del Señor, hágase en mí según su palabra” (Luc 1, 38), caracteriza todos los instantes de su vida, citados en el Nuevo Testamento, esto no significa que las citas que a Ella se refieren sean abundantes.

 

María, es apenas mencionada en los Evangelios

 

En realidad, si leemos atentamente los Evangelios, uno se percata que la Virgen María en ellos aparece entre líneas, pero que en los momentos decisivos y cruciales de la vida de su Hijo Jesús, el Verbo de Dios, es citada directamente.

 

  •  El “Fiat” de María permite el paso de la Anunciación al misterio de la Encarnación
  • la fe de María en las Bodas de Caná inaugura el principio de la vida pública de Jesús;
  • la presencia de María al pie de la Cruz durante la agonía de la Pasión, le permite recibir del Verbo crucificado, una maternidad universal sobre los descendientes de la humanidad;
  • el “Sí” de María en la Encarnación, permite al Verbo de dar su Cuerpo y Su Sangre en alimento Eucarístico, la tarde del jueves Santo, para la salvación del mundo;
  • La confianza inquebrantable de la Madre al pie de su Hijo Crucificado permite a la Iglesia de los Apóstoles aguardar en la esperanza y ver la Resurrección al tercer día: la Pascua.....

 

María, camino privilegiado para acercarse a su Hijo

 

Como lo demuestra, por otra parte Monseñor Lambiasi, la maternidad de la Virgen María como Madre del Salvador y Madre de todos los hombres; al conducir a sus hijos a su Hijo, resplandece en la lectura del Nuevo Testamento porque su propia vida le es completamente relativa. Así, Madre de Dios y Madre de la Iglesia, confirmada por las Sagradas Escrituras; la Virgen María nuestra Madre es también nuestro modelo de vida cristiana y nuestra abogada mediadora la mejor situada ante el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Por eso la piedad y la devoción a María es, como bien dice San Luis María Grignon de Montfort, “el camino más corto para llegar a su Hijo”.

 

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Equipo MDN