La baja Edad Media

La baja Edad Media

Después del ejemplo de San Efrén, la literatura poética se desarrolla cada vez más bajo esas primicias para cantar y alabar a María : un santo obispo galo, Venancio Fortunato, el latino Aurelius Clemens o el judeo-griego Romanos de Mélodes, todos verdaderos poetas de la Santa Virgen.

A este periodo se remonta también el género de los himnos acatistas (destinados a ser cantados de pie) entre ellos el himno acatiste a la Virgen María, célebre desde el siglo VI en todo el Otiente y redescubierto cada vez más entre los cantos de renovación litúrgica occidental, desde finales del siglo XX.