Santa Margarita María Alacoque (1647-1690)

Margarita Alacoque (1647-1690) nació en Verosvre en Charolais y pasó a ser visitandina en Paray le Monial (1672) y fue maestra de las novicias.

Margarita María Alacoque y la Virgen María

Durante su infancia, Margarita se curó después de cuatro años de una enfermedad grave a través de la intercesión de María. En agradecimiento, el día de su confirmación, ella agregó el nombre de "María" al de "Margarita".

"Iba a ella con tanta confianza que parecía no tener nada que temer bajo su protección materna. Me dediqué a ella para ser su esclava para siempre, rogándole que no me rechazara esta condición. Le hablé como a una niña, con sencillez, como a mi buena madre, por la cual me sentía  desde entonces apremiada por un cariño amoroso. Si entré a la Visitación, fue porque me atraía el amable nombre de María. Sentí que eso era lo que estaba buscando. »[1]

Siendo ya religiosa, cae enferma y ​​siempre la Virgen María la cura: la Virgen se apareció a Margarita María,  la "acaricia grandemente", habla largo rato con ella  y le dice: "Ten valor, mi querida hija, en la salud que te doy de parte de mi Hijo divino, porque aún tienes otro camino largo y doloroso por recorrer, siempre en la cruz, traspasada con clavos y espinas, y desgarrada con látigos; pero no temas nada, no te abandonaré y te prometo mi protección. "[2]

La devoción al Sagrado Corazón ya existía [3]

La devoción al Sagrado Corazón era  ya  cara en el siglo XII a San Antonio de Padua, San Buenaventura, Santa Clara de Asís, e  incluso en el siglo XVII, a Berulle y a San Juan Eudes. A mediados del siglo XVII ya existían imágenes de Cristo mostrando su corazón en su pecho entreabierto.

La idea central de la devoción al Sagrado Corazón se resume así: "Qué alegría estar unidos a Jesucristo en el Sagrado Corazón que ha estado unido continuamente a Dios".

En algunas personas (incluida Margarita-María), la devoción al Sagrado Corazón se convierte en una oración por los pecadores o en una oración de reparación.

Un nuevo ímpetu para la devoción al Sagrado Corazón

La hermana Margarita-Marie evoca varias apariciones de Cristo.

- Era el 27 de diciembre de 1673, fiesta de San Juan Evangelista. La hermana Margarita-María, teniendo un poco más de ocio que de costumbre, rezó ante el Santísimo Sacramento.

Él me dijo: "Mi corazón divino es tan apasionado por el amor a los hombres, y por ti en particular, que, al ser incapaz de contener las llamas de su ardiente caridad, debe difundirlos por tu medio, y que él se manifiesta en ellos, para enriquecerlos con sus preciosos tesoros que yo te revelo, y que contienen las gracias santificantes y y de salvación necesarias  para alejarlas del abismo de la perdición; y yo te he escogido como un abismo de indignidad y de ignorancia para la realización de ese gran designio, a fin que todo sea hecho por mí.”

Después, él me pidió mi corazón,  le supliqué que lo tomara, lo cual hizo, y lo puso dentro del suyo, en el que me hizo verlo como un pequeño átomo, que se consumió en ese horno ardiente, "Cuando lo apartó como una ardiente llama en forma de corazón, lo puso nuevamente en el lugar adonde lo había llevado, diciéndome:
"He aquí, mi amada, una preciosa prenda de mi amor, que encierra en tu costado una pequeña chispa de su llama viva, para servirte de corazón y consumirte hasta el último momento ..."
"Tengo una sed ardiente de ser venerado por los hombres en el Santísimo Sacramento, y casi no encuentro a nadie que se esfuerce, según mi deseo, en saciar mi sed. "[4]

- El primer viernes de un mes de 1674, Cristo exige la reparación de las ofensas contra el Santísimo Sacramento (el jueves de 23h a la medianoche) y la comunión del primer viernes del mes.

.- Un día de la octava del Santísimo Sacramento 1675, Cristo pide  la festividad anual del Sagrado Corazón.[5]

- Un día del año 1689, Cristo le dice que desea que el rey (Luis XIV)  consagre Francia a su Sagrado Corazón, también la representación del Sagrado Corazón en la bandera francesa y un santuario nacional dedicado al Sagrado Corazón; en el cual  consagraría Francia a su Sagrado Corazón. Pero Luis XIV no hará nada y la basílica del Sagrado Corazón de Montmartre será inaugurada mucho mas tarde en 1919...


Recordemos que hasta en 1688, Luis XIV  lleva el poder real y el prestigio de Francia a su incandescencia. Desde 1688, ocurren desgracias y el reinado de Luis XIV es muy cuestionable. Fue en el momento de los años clave de 1688-1690 que Nuestro Señor calificó, a través de Margarita-María, a Luis XIV como el "Hijo mayor de su Sagrado Corazón" y como "Amigo fiel". Pero este gran rey no se dignó tomar en consideración las promesas condicionales del Rey del Cielo...
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[1] Marqués de la Franquerie, La Virgen María en la Historia de Francia, Editions Saint Rémi, p. 174

[2] Ver http://www.abbaye-saint-benoit.ch/saints/margueritemarie.

[3] Véase E. Préclin y E.Jarry, History of the Church, volumen 19, Bloud & Gay, París, 1955, p. 288-289.

Lea también: H. De Barenton, Devoción al Sagrado Corazón. Lo que ella es y cómo lo practicaron los santos, París 1914. L. Garriguet, El Sagrado Corazón de Jesús. Exposición histórica y dogmática de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, París 1920.

[4] Cf. http://www.abbaye-saint-benoit.ch/saints/margueritemarie. Citation de l'Autobiographie, p. 75.

[5] Cf. E. Préclin et E. Jarry, Histoire de l'Eglise, tome 19, Bloud & Gay, Paris 1955, p. 288-289


Síntesis : Françoise Breynaert