En Francia, Nuestra Señora en Lourdes

Las Apariciones de Nuestra Señora en Lourdes

Seis millones de peregrinos al año, colocan a Lourdes en tercer lugar entre los santuarios marianos más visitados en el mundo. He aquí un resumen de su historia, escrita por Monseñor Perrier, obispo de la diócesis de Lourdes y Tarbes :

Entre el 11 de febrero y el 11 de Julio de 1858, una bella señora se apareció dieciocho veces a una niña de catorce años, Bernardita Soubirous. Los hechos se produjeron en la gruta de Massabielle, no lejos de Lourdes. Bernardita era la única que veía y escuchaba, pero jamás estará sola en la Gruta: observadores, favorables o escépticos, la rodean cada vez en mayor número. Autoridades políticas, el clero y la opinión pública se interesan de inmediato en el asunto. 

En la aparición número 16, el 25 de marzo de 1858, festividad de La Anunciación, la Señora da su nombre: "Yo soy la Inmaculada Concepción." 

Bernardita es la hija mayor de una familia que progresivamente zozobra en la miseria y que será probada con la muerte de varios niños en la primera infancia. Bernardita padece de asma, y no acude ni a la escuela ni al catecismo. No ha hecho su Primera Comunión. Sin embargo, la familia es muy unida y profundamente cristiana. Bernardita conoce "sus" oraciones.

Las primeras apariciones son silenciosas. La Señora invita a Bernardita a hacer el signo de la cruz y a rezar el Rosario. El 18 de febrero, la Señora le pide a la niña "que le haga el favor de venir aquí durante quince días". A fines de febrero, la Señora llama a la conversión y a la oración por los pecadores. "Id a la fuente a beber y  lavaos ahí… "  El 2 de marzo, la Señora le encarga a Bernardita una misión: "Ve a decirles a los sacerdotes que se acuda aquí en peregrinación y que se edifique una capilla."

Es hasta la aparición número 16, el 25 de marzo, siempre para la festividad de la Anunciación, que la Señora da su nombre : “Yo soy la Inmaculada Concepción”. Las dos últimas apariciones serán, de nuevo, silenciosas. María ha confiado a Bernardita tres secretos, que jamás reveló. Durante los ocho años que siguieron a la aparición, Bernardita será pensionista, sin ser religiosa, en el Convento de las Hermanas de la Caridad y de la Instrucción Cristiana de Nervers, en Lourdes. 

Las apariciones fueron reconocidas como auténticas por el obispo de Tarbes, Monseñor Laurence, en 1862 

Bernardita entra al noviciado en Nevers, en 1866. Permanece ahí cerca de tres años, realizando labores de enfermería. Muere a los 33 años, el miércoles de Pascua de 1879. Fue beatificada en 1925, y canonizada en 1933. Las curaciones comenzaron desde el tiempo de las apariciones, la mayor parte relacionadas con el agua de la fuente.

Bernardita siempre rehusó que el agua fuera llamada milagrosa o que las curaciones le fueran atribuidas a ella. Para Bernardita, sólo la fe y la oración son las que obtienen la salud.

Después de 1858, 66 curaciones han sido declaradas milagrosas, luego de complejos procedimientos que no tienen equivalente en ningún otro lugar en el mundo católico.  

Todos los papas han manifestado un particular afecto por Lourdes.  

Las apariciones ocurrieron cuatro años después de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción. En las listas de los santuarios marianos, Lourdes está siempre a la cabeza. León XIII escribió una encíclica para la consagración de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario en 1901. Juan XXIII consagró la Basílica a san Pio X, algunos meses antes de ser elegido papa. Y Juan Pablo II presidió en Lourdes las conmemoraciones del 15 de agosto de 1983, y como un peregrino más, acudió a la festividad de la Asunción del 15 de agosto de 2004.