Fuente espiritual

Cuando permitimos que en nuestro corazón entre la Santa Virgen María, Ella se apropia de nosotros, nos abre sus tesoros y nos hace comprender que le gustaría ofrecerle a cada uno de sus hijos el mismo regalo, sirviéndose de nuestras manos.

¡Qué hermosa oportunidad es trabajar con y para una Madre semejante!, sobre todo cuando se hace a partir de Nazaret, esta ciudad única en el mundo elegida por el cielo para encontrar la tierra y salvar a la humanidad. En efecto, es en este lugar que Dios eligió compartir nuestra humanidad, en el seno de una pareja, preparada y colmada de todas las gracias necesarias a una misión tan sublime. María sería la madre que él eligió y que nos dará por madre en la Cruz.  José  sería el elegido como esposo y futuro padre adoptivo.

Ayudar a dar a conocer y amar a la Sagrada Familia de Nazaret y el plan de Dios para salvar a la humanidad llevándonos a la alegría eterna prometida por el cielo, es la profunda motivación que anima a cada uno de los que participa y apoya el proyecto María de Nazaret, ya sea por medio de la oración, haciendo donativos, o bien ofreciendo parte de su tiempo y de sus capacidades.