San Odilo: una vida vinculada a María

San Odilo: una vida vinculada a María

San Odilo fue el quinto abad del monasterio de Cluny. Nació en Auvernia hacia el año 962. De niño, no podía moverse normalmente porque tenía una parálisis infantil. Durante un viaje, mientras visitaba una iglesia consagrada a María, se retuvo al mantel del altar y en ese momento se curó. Esta circunstancia sería el origen de su gran devoción para con la Madre del Señor.

 

Consagrándose a la Madre de Dios en el santuario de Nuestra Señora del Puy, para confirmar su intención de ofrecerle su libertad personal, puso una cuerda alrededor de su cuello y puso el extremo de la cuerda en el altar de la Virgen y pronunció esta oración:

"O Virgen muy piadosa, Madre del Salvador de todos los siglos, a partir de ahora llévame a tu servicio. En cada circunstancia, quédate siempre conmigo, o misericordiosa abogada. En efecto,  no pongo nadie encima de ti, salvo a Dios; y como tu siervo, me someto a ti".

Esta voluntad llevaba para Odilo unos compromisos muy prácticos y ante todo, la imitación de las virtudes y de los ejemplos de María para:

  • la fe inquebrantabl
  • la sincera humildad
  • la castidad rigurosa
  • y la pobreza integral que había practicado en su vida.

Lo que San Ambrosio decía de María, es decir mientras su cuerpo descansaba su espíritu estaba en un estado de vela, el biógrafo Iotsaldo le aplica a la oración del santo abad: "a menudo el sueño le sorprendía cuando estaba cantando salmos en su cama; y mientras tanto el salmo nunca dejaba la boca del durmiente".

 

Hombre de grandes capacidades, Odilo consolida y desarrolla la reforma clunisiana, llevando de 37 hasta 65 las fundaciones afiliadas al monasterio de Cluny.

 

Su pensamiento mariano se expresa sobre todo en sus sermones (para los festivos de la natividad, de la Purificación y de la Asunción...). San Odilo es un excelente testigo de la doctrina mariana que le precedió. Lo más original es la aplicación hecha de la devoción mariana a la vida monástica.

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Extractos de : L. GAMBERO, Maria nel pensiero dei teologi latini medievali, ed San Paolo, 2000.